17 julio 2008

IDEOLOGIA



Tal vez usted al leer estas líneas se pregunte qué tiene que ver todo esto con la caza y, desde un punto de vista más general, qué tiene que ver con nuestro país Pues mucho, lamentablemente más de lo que nos gustaría.
Pero antes de nada, y para ayudarles a comprender la magnitud de la amenaza que se cierne sobre los ciudadanos de buena voluntad, comenzaremos haciendo un repaso a la historia del movimiento eco-terrorista, siempre camuflada bajo el amable rostro de la defensa de los animales o de la tierra.Base ideológica. Como todo movimiento terrorista, el eco-terrorismo cuenta con una base ideológica con la que trata de legitimar sus acciones y captar nuevos militantes.
Muchos de sus postulados se aproximan al ecologismo pero es esencial resaltar que no es lo mismo, a pesar de que en sus orígenes estuvo ligado a la deep ecology o ecología profunda. Este aspecto es muy importante subrayarlo desde el principio para no confundir ideas.También cabe destacar que en la actualidad hay dos tipos de eco-terrorismo, el que se realiza en nombre de los animales, capitaneado a nivel mundial por el Frente de Liberación Animal, –ALF, sus siglas en inglés– y el que se realiza en nombre de la naturaleza y de la tierra, representado por el Frente de Liberación de la Tierra –ELF en inglés–. Nosotros nos centraremos en este reportaje en el animal, ya que es el que está más presente en nuestro país.Esta conducta eco-terrorista nace cuando en 1970, el psicólogo británico Richard D. Ryder crea el concepto “especismo” que, según él, es la discriminación basada en la diferencia de especie animal.
Dicho en otras palabras, se refiere al hecho de considerar al hombre superior al resto de especies animales. Por tanto, el “antiespecismo” eco-terrorista es contrario al antropocentrismo –el hombre como medida de todas las cosas– que ha marcado los designios de la Historia y que ha configurado el mundo moderno que hoy conocemos y disfrutamos.Ideológicamente también se enfrenta al teocentrismo y considera que todos los seres vivos con capacidad de sentir se merecen un respeto moral. Esta es la razón por la que no exigen el mismo respeto para los seres vivos vegetales, porque, según ellos, estos últimos “no sienten”.
Estamos hablando de dos nuevos conceptos como son el biocentrismo y el sensocentrismo. Liberación animal. Los objetivos finales de este movimiento terrorista son acabar con el sometimiento de los animales a la especie humana y declarar la igualdad de derechos entre los animales y las personas, entre los que, para ellos, no existen diferencias.Resulta paradójico este fin si tenemos en cuenta que rechazan el antropocentrismo, que es el que ha permitido crear esos derechos del hombre que ahora ellos pretenden extender a los animales.Para conseguir estos objetivos recurren a campañas de concienciación social que en la mayoría de los casos se apoyan en organizaciones sin ánimo de lucro y a lo que ellos denominan “acción directa”. Esta “acción directa” se traduce en actividades ilícitas como pueden ser robos, amenazas, envío de cartas-bomba, incendios, agresiones físicas, extorsión, etcétera, con el fin de cambiar conductas de determinadas empresas y personas a través del miedo.
Como en todo movimiento de esta naturaleza, la regla de “el fin justifica los medios” es empleada a diario bajo el convencimiento moral de que ello servirá para alcanzar un objetivo legítimo. Incluso se permiten el lujo de comparar a la sociedad que se beneficia de los animales –ya sea por su carne, sus productos, su trabajo, etcétera–, con la Alemania nazi y, en un símil perverso, a ellos como los salvadores de los judíos encerrados en los campos de exterminio. En resumen, se creen en posesión de una verdad absoluta producto de un fanatismo desbocado.
Simpatizantes. Si hay una característica que se puede destacar en todos los simpatizantes del eco-terrorismo es la defensa a ultranza del veganismo.
El veganismo es el vegetarianismo estricto, un estilo de vida que se abstiene por completo del uso o consumo de productos de origen animal. La diferencia entre un vegetariano y un vegano es que un vegetariano no come carne pero puede consumir productos lácteos, huevos o incluso pescado. También puede utilizar productos de origen animal como ropa, calzado, etcétera.El veganista es completamente radical, no come ni usa productos de origen animal y se opone a que el resto de la humanidad lo haga, despreciando a todos aquellos que no se encuentran dentro de la filosofía que predica el veganismo. Como rasgo común se puede decir que el primer paso para convertirse en vegano es hacerse vegetariano y posteriormente irse radicalizando ideológicamente.



Imagen. lahaine.org